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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2006.
Los quinientos trabajadores del aeropuerto del Prat no habrían cantado con tanta alegría de saber la que se les avecinaba. En las imágenes de televisión se les ve eufóricos, poderosos ante la quincena de antidisturbios que no pueden hacer otra cosa que observar desde la distancia. "No nos moverán" cantaban a coro desde la pista del aeropuerto, quizás desconocedores del increíble caos que estaban generando. Cuando la acumulación de stocks y la externalización de la producción están acabando con la razón de ser de las huelgas, estos señores han dado un golpe de mano digno de atención. La propia reacción de las autoridades demuestra la falta de previsión -de imaginación podría decirse también- ante una protesta realizada de forma autónoma. Ni partidos ni sindicatos aparecen detrás de esta gente. No hay banderas ni eslóganes prefabricados que enlacen sus problemas con temas más genéricos. Quinientos trabajadores, currantes, sin estudios ni postgrados en Yale. Quinientos "donnadie" que no han recibido entrenamiento en Libia, ni se han leído un sólo libro del Che, han demostrado lo que decían los revolucionarios del XIX una y otra vez. Hace más de 2000 años, Alejandro Magno pidió que le mostraran el Nudo Gordiano. Decían que quien supiera deshacerlo tendría el control de toda Asia. El macedonio no lo dudó, desenvainó la espada y cortó el nudo en un periquete. Más o menos así se han ido solucionando los diversos entuertos hasta nuestros días. Al final, el más fuerte es quien se lleva el gato al agua. Sin comerlo ni beberlo, los trabajadores de Iberia en el Prat han deshecho su particular nudo gordiano, con la misma facilidad con que el bueno de Al Adjunto una entrevista publicado en el suplemento "culturas" de La Vanguardia publicado hoy 2 de agosto. Obviamente recomiendo su lectura, garantizo que serán 10 minutos muy bien aprovechados. Idith Zertal ofrece en ‘La nació i la mort’ una lectura nueva y radical sobre la cultura política de Israel, su relación con la Shoá y sus consecuencias. Una lectura necesaria en la actualidad del conflicto de Oriente Medio FINA BIRULÉS La colección Traus (Lleonard Muntaner editor), dirigida por Arnau Pons, acaba de publicar La nació i la mort de la historiadora israelí Idith Zertal, en traducción de Roser Lluch. Hablamos con la autora de esta documentada y profunda obra centrada en el lugar que ocupan la muerte y la memoria en la construcción de una nación y en los modos sinuosos con que Israel se ha apropiado de la memoria de la Shoá y de sus muertos para definir y legitimar su existencia y su política como Estado-Nación. Usted se cuenta entre los escritores y artistas vinculados a la obra del filósofo alemán Walter Benjamin que se han reunido recientemente en Port Bou y en Barcelona para dar a conocer En Cuba Fidel agoniza, los exiliados de Miami se emborrachan para celebrarlo. Mientras tanto, Manuel Fraga llama a la Habana, se informa de la situación y no comparte los datos con la prensa de aquí, porque la salud del comandante es "secreto de estado". Tras más de cuarenta años al frente de la isla, la biología logrará lo que diez presidentes de los vecinos Estados Unidos no lograron. Fidel morirá invicto en la cama y una nueva América nacerá tras de él. En la facultad de historia aprendí que los líderes no son generadores de situaciones, sino consecuencias de las mismas. Mal que les pese a los liberales, la actuación colectiva de las personas supera en fuerza e influencia a las acciones individuales -con las excepciones que hagan falta, claro está. Incluso los peores dictadores están condenados a actuar en el lugar y el tiempo en que la biología les ha situado, eso es inamovible. Por eso no deja de resultarme graciosa la idea que muerto Fidel, se acabó la rabia: montamos unas cuantas urnas y Cuba será como el estado de Philadelphia pero con playa y palmeras, ¡ja! Ahora observen la fotografía que acompaña este texto. Corresponde al Congo, y hace referencia a las elecciones celebradas hace tres días en el país africano. Más concretamente, asistimos al proceso de recuento y verificación de los votos por parte de la autoridad Congoleña. La imagen ilustra claramente lo dicho más arriba: la democracia no es sólo poner a un dirigente "demócrata" en la poltrona. Por mucho que los congoleños pongan esfuerzo y buena voluntad, es imposible realizar una buena práctica democrática en estas condiciones. Los liberales, o para ser más genérico, los defensores del individuo como centro |